Especialistas en el tratamiento de las dificultades de la lectura, en todas las edades y fases de escolarización.

¿Cómo lo hacemos?

1Con una evaluación neurológica y psicopedagógica.

Sirve para identificar las dificultades y los puntos fuertes en cada caso para definir la dinámica del entrenamiento.

Entregamos el informe de evaluación inicial a los padres, mostrando el detalle de las pruebas realizadas por su hijo: los resultados obtenidos, las conclusiones diagnósticas y las recomendaciones de trabajo.

Con esta información los padres pueden interpretar por sí mismos la problemática, pedir adaptaciones escolares, en caso necesario, y pedir la opinión de terceros, en caso de no estar de acuerdo con el diagnóstico.

La transparencia en el acceso a los datos y el papel activo que han de jugar los padres son nuestros rasgos definitorios.

2Interactuando y trabajando conjuntamente con el niño, la familia y la escuela. 

Todos los agentes del entorno del niño se han de implicar en el tratamiento de estas dificultades y por eso unimos esfuerzos y colaboramos con los docentes del centro y con la familia del niño con dificultades para poder establecer un camino conjunto de refuerzo al entrenamiento.

  1. Con la escuela mantenemos entrevistas con los tutores y docentes del niño para transferir el perfil de competencias encontrado y ofrecer orientaciones sobre adaptaciones y formas de interacción con el niño
  2. Con la familia pretendemos ser un apoyo para la comprensión del transtorno y para la gestión del entrenamiento, que principalmente se desarrolla por los padres del niño dirigidos por un psicólogo de Avesedari. 

3Con un entrenamiento informático: El programa Glifing. 

Glifing nos permite, a través de una batería de pruebas, situar al niño en la edad lectora que le corresponde. Eso implica conocer la edad en la que el niño se situaría en la media de velocidad lectora.

A partir de este dato podemos elegir con criterio, de entre un conjunto amplio de actividades y materiales, los que más se ajustan a sus necesidades.

A través de la web de Glifing tambien tenemos acceso a una monitorización ‘online’ de la evolución del niño. Podemos ver la mejora y valorar qué habilidades cognitivas requieren más entrenamiento para alcanzar el rendimiento esperado. Establecemos unos objetivos realistas y alcanzables, que repercuten en la motivación del niño a la hora de llevar a cabo el entrenamiento.

“Atendemos a los niños a partir de la vertiente más cognitiva, la que nos define sus dificultades y sus puntos fuertes, pero sin olvidar la parte emocional que todo esto provoca en ellos. A partir de esta evaluación holística interactuamos con y a través de los entornos más inmediatos del niño: padres y escuela.”